Educación sobre el oro

 

Primera Parte: Extracción y producción del oro

 
Muchos de los artefactos más antiguos de oro fueron encontrados en Egipto, datados alrededor del año 6000 AC. Las principales fuentes de oro durante esta época eran llamadas Etbai. Los arqueólogos han descubierto muchas instancias antiguas en donde las áreas eran usadas para la extracción y producción del oro.
El antiguo método egipcio para la extracción y producción del oro incluía romper bajo calor las piedras que contenían el oro. Estos bloques de piedra eran posteriormente pulverizados, haciendo más fácil el proceso de limpieza y filtro de los materiales. El principal problema era poder adquirir cantidades sustanciales de agua, y era beneficioso que las minas de oro estuvieran cercanas a alguna fuente de agua para poder transferirla a la mina, precisamente porque era un proceso problemático. Hoy en día el mismo método es utilizado, pero es por supuesto mucho más preciso y científico, menos crudo y mucho más eficiente.


Extracción de oro
También se lleva a cabo un análisis de suelo para estimar la cantidad de oro contenido en él, y si es rentable extraerlo. Por mucho, la mayoría de los suelos no valen la pena para ser minados. En lugar de los viejos métodos manuales, ahora se pueden usar acueductos y ya no es necesario buscar un lugar cercano a los ríos, además de que las máquinas han reemplazado la mayoría del trabajo manual.
Los suelos más ricos y fuertemente explotados para la adquisición del oro están localizados en una parte relativamente pequeña del Sur de África, como Johannesburgo. Hoy en día, las minas de oro son excavadas a profundidades de hasta varios kilómetros bajo tierra. Por estas razones, Johannesburgo es hogar de la más alta tecnología y equipo para la extracción. Todo el oro del mundo está escondido bajo su corteza. La razón por la que esta área de Sudáfrica es tan rica en oro, es porque hace aproximadamente 1 billón de años, un meteoro golpeó la Tierra y expulsó mucho del oro escondido en las profundidades a niveles más cercanos a la superficie. Sin embargo, debe decirse que una parte sustancial del oro que circula hoy en día lo ha hecho por cientos y a veces hasta miles de años, debido a que el oro es fundido en diferentes piezas y de acuerdo con las modas de los tiempos, pues algunos modelos pasan de moda y ya no son adquiridos.

Una pepita de oro.

 
Segunda Parte: El oro como metal

El oro (cuya abreviatura es “Au”) es el elemento número 79 de la tabla periódica. El núcleo atómico de este metal amarillo contiene 79 protones con carga positiva y 79 electrones con carga negativa. El oro como átomo tiene un peso de 196,967. Además, el oro tiene 118 neutrones con carga neutral. A pesar de que algunas reacciones químicas pueden ser reproducidas en los laboratorios, se puede decir de manera general que el oro es uno de los metales menos reactivos. En ese sentido, el oro es un metal extremadamente resiliente y duradero. Y, de hecho, a diferencia de otros metales, el oro es incapaz de oxidarse directamente. El oro tiene una densidad de masa relativamente grande, de alrededor de 19.3 gramos por centímetro cúbico (19.3gr/cm2). El oro ocupa el séptimo lugar entre los elementos más densos, y el quinto entre los metales más densos de nuestro planeta. La pequeña lista de elementos con densidad de masa mayor que la del oro, son, en orden: Osmio, Iridio, Platino, Renio, Neptunio y Plutonio.

Un átomo de oro.
El punto de fundición del oro es 1063 PC / 1336,16 K. Después de que el oro adquiere nuevamente la temperatura ambiente, su masa se encoge hasta un 2%. Es muy fácil sacarlo del molde por esta misma razón. Otra de las propiedades químicas del oro más importantes, es que es de los mejores conductores. Existen conductores que son mejores pero que no son tan químicamente no-reactivos. Por esta razón es que casi todas las piezas electrónicas contienen un poco de oro. Por ejemplo, la computadora de escritorio promedio contiene aproximadamente dos gramos de oro.

 
Tercera parte: Quilates de oro y Pureza

El quilate de oro es la medida utilizada para calcular la pureza de las joyas de oro. El oro puro es de 24 quilates. El oro de 24 quilates es mayormente utilizado en el intercambio y venta de oro, y se usa en los primeros pasos de producción de joyería fina. Ningún joyero utiliza el oro de 24 quilates para sus joyas por distintas razones. El oro de 24 quilates (oro puro) es muy difícil de trabajar debido a su naturaleza frágil, haciéndolo difícil de moldear. Sin embargo, asumiendo que es vertido en un molde y no requiere de modificaciones físicas, el oro puro es todavía de uso menor para las joyas porque es más propenso a romperse, rasguñarse o cambiar de forma debido a la presión. Tomando en consideración que la longevidad de cada joya individual es una de las prioridades más grandes de cualquier joyero, una combinación de metales muy fuertes es agregada a la mezcla.



Escala de los quilates de oro

La mayoría de los joyeros finos utilizan el oro de 18 quilates como estándar, debido a su alta pureza de oro y a su naturaleza fuerte. Las joyas de oro de menos de 18 quilates, como las de 14 quilates, son consideradas muy bajas por los joyeros finos. Por otro lado, se considera que el oro de 22 quilates, que es el estándar en muchos países asiáticos, no es lo suficientemente durable como para un uso duradero. Muchas joyas finas son incrustadas con diamantes, lo que incrementa la necesidad de metales fuertes que sean capaces de mantener la valiosa gema en su lugar. En resumen, el oro de 18 quilates asegura una pureza alta de oro, a la vez que mantiene su durabilidad por muchos años. Un dato muy interesante sobre el quilate de oro, es que el oro blanco no existe en su forma pura. El oro blanco es en realidad oro amarillo, pero una mezcla de metales blancos hacen que parezca de ese color, diferenciándolo muy bien del oro amarillo.


Quilate de oro & Purezas

58.33% = 14k
75,00% = 18k
91,66% = 22k
95,83% = 23k
100% = 24k